27 de julio de 2017

Bibliografía útil y consejos prácticos


bibliografíaescritura
A la hora de escribir es importante rodearse de instrumentos que faciliten la tarea de expresar las ideas de forma correcta.

Hoy te traigo varios recursos  y consejos bastante útiles.


Bibliografía

1.Diccionario de la RAE (Real Academia Española).

2.Diccionario ideológico: Contiene todas aquellas voces que están dentro del campo semántico de una palabra y tienen relación con ella. Por ejemplo, si buscamos el vocablo «mar» obtendremos una lista de palabras que tienen una u otra relación con el mar, entre ellas «puerto», «oleaje», «sal», «alga», «Neptuno» o «sirena».
Este diccionario nos proporcionará ideas.

3.Diccionario de sinónimos y antónimos: Es imprescindible para luchar contra las cacofonías, repeticiones y olvidos.

 4.Diccionario panhispánico de dudas: Hecho en colaboración con la Asociación de Academias de la Lengua Española, sus recomendaciones están basadas en la norma que regula hoy el uso correcto de la lengua española.



Comentemos algunos vicios del lenguaje

El vocabulario
Por abundantes que sean nuestras lecturas y amplia nuestra memoria, siempre nos faltarán adjetivos, verbos o nombres que describan con rigor objetos o situaciones.
Tenemos que acostumbrarnos a ser rigurosos con el uso del vocabulario; hay que utilizar las palabras acertadamente, con su significado real, y no con el significado que suponemos que tienen.
Por ejemplo: Ostentar. No es sinónimo de desempeñar o ejercer un cargo.
Significa mostrar o hacer patente una cosa, hacer gala de grandeza, lucimiento y boato.
Ante la menor duda… Cojamos el diccionario.

Pobreza léxica
¿Por qué decir hacer una película si se puede sustituir por el verbo que le es propio, rodar? De la misma forma hacer un daño por infligir un daño, haber peligros por acechar, poner la radio por sintonizarla, decir insultos por proferir, o echar abajo por derribar.

Renovar la imaginación
«Los dientes como perlas», «los ojos como platos» o la «piel color ébano» son expresiones tan oídas que apenas representan nada. Inventa las tuyas propias.

Exclamar solo lo necesario
Exclamar o interrogar más de lo necesario conduce a un estilo teatral y artificioso. Si queremos que un personaje se sienta asombrado es mucho más eficaz mostrar la expresión de su cara o definir el tono de su voz.

Las redundancias
«Asomarse al exterior» o «aterido de frío» son expresiones que solemos usar. A esas expresiones en las que el segundo término no añade nada al primero, es a lo que llamamos redundancia. Hay que evitarlas en la lengua escrita, donde cada palabra debe cumplir su función.
A continuación, algunas de las redundancias que más éxito han alcanzado: base fundamental, bifurcación en dos direcciones, constelación de estrellas, chico joven, falso pretexto, insistir reiteradamente, 50 kilos de peso, prever con antelación o vigente en la actualidad.

Secuencias y adverbios de relleno
Expresiones del tipo «pura y llanamente», «como es natural», «claro está que»... deben ser evitadas, porque contribuyen a crear un lenguaje estereotipado y poco expresivo.

Pronombres reflexivos
En la reflexividad se debe buscar siempre la concordancia del pronombre reflexivo con el sujeto en número y persona. Son incorrectas por tanto frases como:
-Yo volví en sí. (Correcto: yo volví en mí).
-Tu no das más de sí. (Correcto: Tú no das más de ti).

Verbo «deber»
-Deber + Infinitivo significa «tener obligación»: Tu hijo debe estudiar más que el mío (tiene que estudiar más porque le cuesta mucho memorizar).
-Deber de + Infinitivo significa «posibilidad»: Tu hijo debe de estudiar más que el mío (supongo que tu hijo estudia más porque él aprueba y mi hijo no).
-Por tanto, no se puede utilizar deber de + Infinitivo en casos de obligación.

¡Hasta la próxima, globito!


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